Excursión a Quintes y Botánico 24/12/2019

Senda LaÑora la Llorea 24/12/2019 Alvaro y Abu

Pinchando la imagen se pueden ver  mas de  50 fotos

Excursion realizada saliendo de la Tellera en el Infanzón Bajar a molín del rio Ñora, subir a Quintueles cruzar a Rovigo para terminar en Gasparuco, Barrio del medio.

Esta fué una travesía muy entretenida hecha con un tiempo inmejorable .

Subimos en coche hasta el Infanzón y lo aparcamos donde está el bar el “Tasqueru”.

De allí cogimos camino en dirección al Molín del rio o arroyo de la Ñora. 

 

 

En el infanzón hay praderias donde pastan vacas caballos y ovejas

Fuimos descendiendo por una pista parte tierra, cemento y poco asfalto pero transitable que poco a poco dejó atrás los pastizales y alguna tierra cultivable para ir introduciendonos en bosque sombrio lleno de eucaliptos algún robles, avellanos, toxos, abedules y demás arbustos y maleza propia de la zona.

Las condiciones atmosfericas del día eran óptimas por lo cual ibamos ligeros de equipaje.

Cartel indicador de la posible presencia de jabalies

La pista sinuosa y bastante pendiente nos llevó enseguida al arroyo llamado  “Ñora”. el entorno que allí se percibe es especial y para mí imposible de de poder manifestarlo aquí.

El ver que estás solo, poder escuchar el murmullo del agua que discurre alrededor, las aguilas ratoneras que están al acecho sobrevolando por encima de nosotros, los rayos de luz que consiguen alcanzarnos a través de la maraña de arboles y y arbustos que nos rodean es algo que pocas veces se pueden percibir.

En toda la ruta no tropezamos con ser humano alguno.

Una vez en el molín teniamos la opción de seguir el rio Ñora hasta el mar o tomar la carretera y subir directamente a Quintueles y escogimos la carretera que precisamente estaba cortada por un argallo debido a la lluvias intensas de los dos últimos meses.

Mientras caminabamos saltando charcos, evitando ortigas y silvas, manteniendonos derechos sin poner el culo en el suelo en los lugares resbaladizos llenos de barro ibamos charlando. Álvaro era bastante esceptico sobre lo que yo comentaba.

Llegó un momento en que le dije.-  No te fias de lo que digo.

.-¿Cuando te dije una una mentira?.

Álvaro respondió.- Bueno, al menos me dijiste dos.

Una cuando me contaste que el primer gallo que nació al cual le perdonaste la vida y se murió de viejo lo enterraste y resucitó.

A lo cual yo tuve que responder.

Gasparuco que asi se llamaba el primer pollito nacido en una incubadora casera hecha por mí al ser solo lo llevé a casa y se crió hasta lo tres meses en que ya valiendose por si solo volví a subirlo a la finca donde vivió hasta la edad de cinco años en que se murió.

Una vez muerto cavé una fosa de 50 cms. de profundidad y lo enterrré colocando dos tablas en forma de cruz  en un extremo de la fosa. Pasados tres días pasé por la zona de bosque donde lo enterré y la fosa estaba abierta y el gallo “Gasparuco ” no estaba. Había resucitado.

Álvaro me dijo que era mentira, que el gallo había sido sesenterrado por el paposu (zorro) que se lo zampó.

A partir de ahí una discursión que duró bastante tiempo y sin llegar a ninguna conclusión. Alvaro decía que yo no había vuelto a ver al gallo resucitado. Yo decía que el tampoco había vista al raposu desenterrarlo y comerselo.

La segunda mentira dicha por mí según él. Era que yo aseguraba haber sido ayudante de Leonardo Da Vinci en una reencarnación anterior a mi actual existencia. Que eso era mentira.

Lo único que saqué en conclusión es que mis razonamientos hicieron poca o nula impresion en sus entendederas, de lo cual me alegro.

 

En estas y otras discursiones discurrió nuestro paseo.

í

vista de una cuadra de ganado en Quintueles después de sudar la gota gorda subiendo la carretera

Poco a poco subimos la carretera que nos llevó a Quintueles, que precisamente estaba cortada por un gran “argayu”  cerca del Molín.

Fuimos a caer cerca del Bar Restaurante Casa Coty y como ya era la una del mediodía nos fuimos a descansar y reponer fuerzas

Bar restaurante Casa Koty

Una vez descansados y bien alimentados seguimos ruta por la carretera vv-1 en dirección a la N-632

Una vez pasada Parrilla Isidro tomamos el camino de Rovigo que pasando por “Vayafaba Motos” nos llevó a Hotel cánino “Pinar del Rey” Cruzando la riega de la Tuerba

Riega la Tuerba
hotel cánino
Aquí entramos en la parroquia de Quintes, barrio de Cimadevilla
Destino final en Barrio del Medio donde cogimos el autocar de Mariano que nos llevó a l punto de partida en el Infazón donde llegamos a las 16.45 . Allí cogimos el coche para ir al Botánico que visitamos hasta las 18.00 en que cerró.